
Me pregunto si todos los que andamos por estos derroteros no estaremos muy perdidos, o muy solos. Necesidad de explicarle a un desconocido mundo sentimientos que ni tan sólo a veces podemos confesarnos a nosotros mismos. Escondidos tras una pantalla, esperamos leer a alguien que siente algo parecido a lo nuestro, que desde otro lugar el planeta nos lee, nos entiende y nos anima. Vemos así que el mundo no se acaba en nosotros mismos, que ahí afuera hay personas que pasan por situaciones similares y por un momento nos sentimos reconfortados. A veces incluso leemos historias mucho peores que las nuestras, y llegamos a pensar que no todo es tan malo.
Y no lo es, realmente no lo es, pero a veces lo parece.
Sería el momento de dar el puñetazo sobre la mesa, y hacerlo saltar todo por la borda. Tendría que ir pensando cómo hacerlo...
